¿Corrupción en el periodísmo Quetzalteco?

Corrupción es definida como la acción y efecto de corromper o alteración, vicio en un libro o escrito, abuso introducido en cosas no materiales.

Cuando se habla de la corrupción en el periodísmo quetzalteco, se tacha indiscriminadamente los hechos o acciones de un gremio que aunque reducido en número se convierte de importante presencia a nivel nacional.

Los hechos acotados por la Comision Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, develan un flagelo que la profesión comunicadora o expositora, afirma ser una enfermedad. No es tema nuevo la incursión de pizcas de sobornos o confabulaciones a beneficios por parte de personas que se hacen llamar a si mismos periodístas, los cuales en los últimos días han aparecido presentando facturas de cobro de favores de promoción política.

Al realizar un breve recorrido por los hechos, se encuentra la participación de una persona con testimonio dudoso e identidad desconocida, creando una cortina de humo en favor de intereses desconocidos. Entre reales periodístas se cree que fue la trampa atrapa moscas, mejor estructurada en mucho tiempo.

Los Hechos.

Algunos le conocieron como Juan, otros como "El Testigo Protegido", la verdad es que ante tanta vana palabrería acusatoria hacia partidos políticos, ejecutores de gobierno, empresarios y personas particulares, fue la maraña y el artificio de una mente maestra la que envolvió a ciertos personajes que integran un medio periodístico, divido pero agrupado para el hecho.

Las dudas llegaron cuando dentro de una de las entrevistas ofrecidas a medios de comunicación especificos en un restaurante de la ciudad, el personaje bandalico, marioneta de este teatro, dijo ser un testigo protegido, sin especificar quien lo protegía, además de dar a conocer una corta ausencia en el país, pretendiendo hacer creer a los presentes que se encontraba en México, algunos de los que se enontraron con esta historia poco creible corroboraron su estadía en el vecino municipio de Salcajá, Quetzaltenango.

Los desvaríos de información y apelación a discreción por los delitos que Él se atribuía, como robo, asesinato y secuestros, llevo a una de las interrogantes que más atrajo la atencion de los presentes y es: ¿Si contaba con un récord delictivo de esta envergadura, porque no fué puesto a dispocisión de los tribunales correspondientes al ser interrogado por la CICIG?, la respuesta fue personal.

Uno de los corresponsales de un medio televisivo nacional, era el responsable de la comunicación con el presunto testigo, adjudicandose la confianza del mismo y que de manera reservada seleccionaba a los medios que pretendía dentro de su teatro participativo.

Se incluyó, para el interés de los medios locales la participación, de uno de los partidos políticos de presencia opositora al gobierno, donde se señaló a uno de los diputados de esa bancada y como prueba sustancial se corroboró la aparición del número de celular de este politico, dato que no demostraba seguridad en la declaración, pero si un vínculo.

Posteriormente, tras un período de investigación de la CICIG, se informa a Guatemala, que tres reporteros eran parte de esta artimaña, donde protagonizó la presencia del entonces ministro de gobernación, Salvador Gándara.

Tal cual película de suspenso, uno de los presentes en aquella ocasión narra la dificultuosa travesía, hacia un lugar X en el área rural del departamento de San Marcos, dejando claro a su parecer, la artimaña del engaño en cubrir la llegada del señor Gándara, promocionada por uno de los sindicados.

En una de las columnas de opinión de un tabloide de mayor circulación en el país, escrita por el Licenciado Mario Antonio Sandoval, se narra los hechos, donde se coloca por primera vez un nombre con apellido, señalando directamente al corresponsal del periódico Nuestro Diario, en la descripción del columnista explica la mecánica de actuar del corresponsal de Guatevisión y de la entrega de un sobre en el cual detalla el color del mismo al momento de entregar el presunto pago por el trabajo realizado.

El día sábado 16 de enero nuevamente atrajo mi atención la columna del periodísta Juan Luís Font, quien tituló el espacio lectivo como "EN DESAGRAVIO A COLOM, ¿y el país que gobierna, no merece tambien una satisfacción?. Detalló a la perfección el accionar de la CICIG, en demostrar la falta de participación del gobierno y la disculpa pública recibida por el presidente, esposa e implicados por el fallecido Rodrigo Rosemberg.

Líneas adelante acota hacia el presidente y compañia, los temas por aclarar o liquidar ante la sociedad, remarca el tema que nos llevó a este punto, La corrupción en estratos gubernamentales y me recuerda las palabras del presidente este día durante la juramentación de los alcaldes comunitarios del municipio de Quetzaltenango, "Esto nos pego un fuerte leñazo" y tras estas coloquiales palabras se refirió al dicho de Sandra de Colom "El que está limpio, ni jabón necesita".

La victimización y la imagen martirísta, pretente una disculpa pública y un manejo perfecto de restitución de imágen presidencial, lo cual no es malo, pero si a costillas de un gremio que conformamos, reporteros, escritores, gráficos, editores, redactores y para suerte de algunos, hasta columnistas, los cuales nos encontramos bajo una batalla sin oponente, donde luchamos contra la opinión pública, tras lo escrito o dicho.

En mi caso como parte de una empresa periodística y ejecutor de ésta profesión no fuí convocado a participar en lo que detallan como exclusiva, pero al momento de definir como tacha para el gremio el actuar de los implicados, nos inclúye a los que ejercemos en la región occidental del país.

¿Existirá corrupción en el periodísmo en Quetzaltenango?, la respuesta la tiene la deontología aplicada por cada uno de los que presenciamos el día a día. Juzgar y emitir opinión sobre hechos que a luz pública solo fue presenciada por unos pocos, detallando las acusaciones a través de las características de pago y presentación de fotografías a nivel nacional, es un atrevimiento Titánico.

No aplaudo, ni defiendo la integridad de los que hoy se ven involucrados en el torbellino de marañas politicas que escombran el caso de Rodrigo Rosemberg, no descargo culpabilidad o participación del gobierno o sectores políticos, ya que la recien pasada gestión electoral en sus primeros días mostró por medio de los asesinatos a pilotos la naturaleza de ciclo por vivir durante estos cuatro años.

Puedo asegurar que elementos corruptos hay en nuestro medio, comprobarlo es difícil, la integridad y honradez es un valor que solamente se puede evaluar de manera personal. La compra de favores políticos es un cáncer que está a todos los niveles, desde cocodes, grupos gestores de proyectos, hasta el escritorio presidencial.

Es probable que si se desarrolla una buena investigación por parte de los encargados de la misma, arroje resultados inesperados y puede que ésta solamente sea otra cortina de humo.

Hoy solamente se puede responder ante la interrogante inicial:
No todo lo que brilla es oro y no todos los que señalan dejan de apuntarse con el dedo.

Comentarios

  1. ENTONCES AHORA QUIEN PODRÁ AYUDARNOS?

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  2. Muy buen comentario Hamilton, mis sinceras felicitaciones por atreverse a cuestionar el papel que desafortunadamente juegan algunos periodistas que lamentablemente manchan al gremio. Es del conocimiento público el actuar de varios mercaderes del periodismo que servilmente actuan como alfombra ante funcionarios públicos y que prestan su pluma para elogiar, disfrazar o encubrir acciones corruptas a cambio de la famosa fafa. Como nos podemos dar cuenta en Quetzaltenango son pocos los periodistas que se atreven a denunciar este tipo de hechos, por lo que le reitero mis felicitaciones y lo insto a continuar escribiendo. Atto.

    Raúl Chávez

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  3. En el caso del Ministro y las implicaciones del tema en el ambito de Xela, le doy el beneficio de la duda a uno de ellos, que por el bien de esa persona todo se esclarezca.

    ¿Corrupción en el periodismo quetzalteco
    Hamilton?, Sí, si hay corrupción en la prensa quetzalteca, que algunos seudoperiodistas que trabajan en radio, prensa y televisión lo nieguen y los dueños se hagan los ciegos, sordos y mudos, no deja de ser "pache" o "fafa" o como le quieran llamar.

    Los niveles de corrupción a los que han llegaddo algunos reporteros en Xela, aparte de ser vox populi, reitero no le interesa al dueño o director del medio que tendrá una pauta con algun Ministerio, concejal, alcalde en fin.

    En Xela existe una profunda crisis en la prensa local que debe ser analizada y sometida a discusión por quienes hoy hacemos periodismo. no por los catedráticos universitarios, donde hay otra crisis, menos por entidades como la Asociación de Prensa Quetzalteca o la Cooperativa de periodistas del suroccidente, al final no hacen nada bueno por el periodismo, solo son un club de amigos donde locutores que hablan como loros en radios locales y personas que en su vida han escribito un poema son periodistas.

    Habrá cambios cuando haya profesionalización y capacitación de reporteos y existan espacios para los nuevos periodistas en radio, prensa y TV.

    Xela necesita mejores comunicadores y estudiantes de periodismo, que puedan desarrollar un criterio y una visión más alla de las cuatro paredes de su medio, que no por unos billetes de un funcionario sean parte del cáncer y la escoria del grupo de sudoperiodistas quetzaltecos que están al servicio del alcalde Xela, diputados, alcaldes entre otros funcionarios.

    Dueños y directores de noticias de radios, periódicos y la TV, basta de ser relacionistas publicos de las instituciones, enciendan la TV, la radio y leean periódicos de otros países y analicen a su medio, sin tocarse la bolsa donde guardan el dinero.

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