TENGO UNA BUENA… Y YO UNA MEJOR!



Por: Hamilton Mendoza.

La temporada electoral en Guatemala, nos ha dejado incalculable cantidad de promesas, más de 100 quintales de compromisos por boca abierta y miles de personas ilusas que al final preocupan porque creen ciegamente en quien dice componerles la vida.

Semanas atrás deje en claro que mi voto hacia la alcaldía por Quetzaltenango sería desierto, hasta que un candidato demuestre que vale la pena considerarlo capaz de ejecutar una administración correcta o como mínimo digna para el municipio.

Al transcurso de los días solamente se ha escuchado varias corrientes tendenciosas que apuñalan directa o indirectamente al contrincante político que se encuentra cercano; las propuestas reales y concretas brillan en el baúl de la ausencia.

Sus temáticas van desde implementar un sistema de transporte similar al que circula y sirve en la ciudad capital, teleféricos construidos desde ubicaciones absurdas, mil y una solución al conflicto que se tiene frente al INDE, propuestas de seguridad, reducción de centros nocturnos, construcción de viaductos, pasos a desnivel, canales de desfogue pluvial como solución a la zona baja de la ciudad, escuelas de enseñanza de lenguaje a señas, viveros, casas hogar, soporte y asistencia a personas de la tercera edad, calles asfaltadas, pavimentadas, adoquinadas, en fin todas las soluciones que Quetzaltenango necesita.

Si bien es cierto, dentro de la batalla por alcanzar la preferencia de los ciudadanos (quienes a la postre son los reales dueños del destino), se han escuchado a pocos candidatos con propuestas sobre ¿Cómo realizar los proyectos?; Soy un ciudadano común, veo que todos utilizan los recursos auditivos y visuales para exponer su ideal y solución absoluta; en lo que el 99% converge es en decir que en las arcas municipales… ¡no hay plata!

Hay dos candidatos que prometen ser buenos gestores ante el gobierno central pese a la dirección que tome el país; uno que considera conocer todas las soluciones y que hasta cree conocer la tendencia de manejo de medios de comunicación y periodistas; otro que la estructura organizacional y administrativa de la capital, aplica en la ciudad; uno más que apuesta, como bien lo diría un buen amigo que no tiene la cabeza de adorno: Presume tal cantidad de títulos y conocimiento que sería interesante verlo en acción, porque hasta el momento no se le conoce un proyecto productivo o de desarrollo viable; alzando la vista y percatando detalle se encuentra una propuesta partidista que basa sus teorías de desarrollo local en la historia de nuestros ancestros; un poco más allá se encuentra quien con regalos pretende lograr un avance en las encuestas y preferencia de votos; un todo poderoso, sabiondo de todo y ejecutor de nada; otro experto de seguros; uno más que considero muy buena persona, ejemplar, pero mal político; dos más que se enfocan en visitar los mercados con la finalidad de que con una perspectiva populista, logren el trono, en fin, hay para todos los gustos.

Lo interesante en estos y los otros perfiles que son inclusive e invisibles, dentro del proceso electoral, es que derrochan fantasía y se rodean de cada carroñero, al punto que llegue quien llegue al gobierno municipal, apuesto Q.10.00 devaluados quetzales a que se truncan a mordidas entre ellos, total la meta es la plataforma hacia los próximos cuatro años.

Tengo que admitir que dentro de las aguas turbias del presente proceso electoral, hay personas buenas, hay quienes valdrían la pena y que espero que desde donde hagan gobierno aprendan a usar las ideas o experiencias propias; son buenos quetzaltecos.

Alguien dijo dentro de la oferta electorera: TENGO UNA BUENA… idea, propuesta, oportunidad, intención, afinidad, relación, cantidad, plata, plataforma, imagen, amistad, lo que sea que pueda aprovechar para él y mi beneficio.

Hoy me gustaría invitar a cada quetzalteco a decirle a los partidistas,… ¡Y YO UNA MEJOR!

Trabajemos, ya no robemos, no veamos cada cuatro años la administración pública como una oportunidad de enriquecernos o mal hablar del otro; basta de engañar y pretender que la población es estúpida, que con aceptar el beneficio que mi candidato puede darme hago ciega a la realidad dejando que le intente mentir a nuestros coterráneos.

TENGO UNA BUENA… Y YO UNA MEJOR… Seamos responsables al elegir a nuestras próximas autoridades.

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