Erase una vez, una pulcra doncella llamada justicia!

Nuestra historia inicia con los principios ideológicos que establecieron las bases de una república, una idea que solamente quedó en la mente de aquel filósofo griego que soñó con una administración basada en una estructura pulcra, dicho también esto último, entre líneas.

Hoy contamos con la belleza de una prostituta danzante que apaciblemente abre sus brazos y da sus mieles de placer a los respetables señores amantes del poder judicial.

Aclarando que no profiero palabra lacerante hacia las nobles damas que ejercen los artes del amor monetario; pero he de reconocer que dentro de los actuales contractores de las piernas de nuestra amada y vulga promiscua justicia, se encuentran uno o dos respetables, que han criticado la reciente muestra de conmiseración hacia tan dignos integrantes del grupo social encargado de vaciar los esfuerzos de los esclavos de la plata ganada con sudor.

Esta semana la hemos cerrado con las vistas de los amores de la realidad de nuestro país, donde con chance a nada se entrega a los culpables y se comprueba que si nuestra bella dama, que alguna vez fue concebida en pureza y dignidad esboza un par de cabezas amarradas o morenos de papel, que en su versión más reciente le multiplica por dos las riquezas de los ejecutores de su decisión; y dice, que conste con propia  opinión preferir opresar al tonto e ignorante horado.

Que triste muere nuestra patria, que de cosa a nada, nos queda un ... "erase una vez", donde la palabra valió y la honra constó; que de ahora en adelante solamente queda mejor prostituir nuestros anhelos y deseos, para ver si robando las ilusiones y la peana de nuestros y vuestros hijos, logramos superar.

Eramos una sociedad, eramos un templado sueño de libertad y soberanía, en donde nuestros anhelos de gobernabilidad abrupta mente fueron pintados de azafrán, con la estupidez de pretender vendernos la ciencia del patriotismo, hoy cobardemente vemos como se sonroja en las mejillas de la próxima victoria partido - populista, que enamorará a nuestra bella prostituta y pagará sus amores a discreción.

Poco nos falta... oh si, muy poco nos falta para que aparte de nuestros loables jueces y magistrados por pisto vendan sus amores y alma, nosotros por estupidez bien fundada abramos las piernas a falta de bastante boca para refutar el porque nos pretenden continuar dando heces con el dedo.

Erase una vez, una bella dama llamada Justicia y que hoy por nuestra falta de valor y amor propio, dejamos que sea una hermosa y bien pagada prostituta.

Hoy, Nuestra historia termina con ... Padres de la patria... o padrotes del destino! 

Comentarios

  1. Es lamentable, pero comparto este articulo, ya que nuestra justicia la prostituyen día a día, por nuestros "administradores" de justicia, y avalado por nosotros mismos, cada vez que le damos el poder de decidir a un grupo de políticos cada cuatro años y permitimos que otro grupo elija a los magistrados y otro tipo de puestos que al final son solo para negociar quien pueda llegar a cada uno de los puestos para que realice las acciones que sean necesarias para avalar los negocios ilícitos que hoy en día son mas beneficios para un grupito que para todo el país en común.
    Si las nuevas generaciones de profesionales y políticos no tienen mas valor moral y ético este país dejara de ser la eterna primavera para convertirse en la eterna prostituta.

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