DE LA ACCIÓN HUMANA, LA CONSCIENCIA E INCONSCIENCIA.
Por: Hamilton Mendoza.
Mucho se habla de la Acción humana como uno de los temas de
relevancia en la comprensión de sus dogmas, actuaciones, desarrollo y
evolución.
Al iniciar una descriptiva sugerencia de las conductas, es
prudente que se destaque la naturalidad de las cosas, principiando con el mismo ser, no visto desde la perspectiva amarilla o púrpura que desdoblan
las corrientes vagas e hipotéticas del imaginario humano; simplemente entonces, es sabio que cada persona clarifique su razonamiento y concluya en la propiedad
inicial de las cosas.
El hombre, sea este creado o evolutivo, según la tendencia
que los historiadores siembren y cosechen, es instintivo, inconsciente e impreciso,
con una clarividencia cuadrada por una leve signatura entre uno y otro de
manera firme.
Todo hombre y mujer cuenta con un solo género de
pensamiento, mas no significa que el mismo sea idéntico, todo se promueve a
nivel consciente e instintivo, por ello la acción siempre será eso, una acción.
La mesura o imprudencia de la misma dependerá del esquema moral con el que la
actuación se preserve en el inconsciente.
Acá se destaca que las conductas inconscientes, como un
todo, se clasifican, modelan por lo que la razón de la persona quiere creer que
es involuntario y de reflejo, se ha clasificado que las acciones inconscientes
serán aquellas ejercidas por nervios, células órganos internos del hombre y
otros; aunque al sensato análisis de dicha propuesta, antagoniza la
sistematización natural de las cosas y seres.
Un ser, cuenta con un aparato consciente procesal y que en
su primera premisa en la filosofía de Von Mises al referirse en La Acción Humana, propone que la condición consciente e inconsciente es
imprecisa, dado que: “… no es fácil
decidir si determinado acto es de condición voluntaria o involuntaria.” Ésta
descripción será una certera falárica al pensamiento; si al establecer en un
proceso analítico que el ser humano bajo la lupa natural cuenta con el esquema procesal
y racional.
El hombre camina, pero son las extremidades en movimiento
producto de un pensamiento; padece de hambre, porque un pensamiento registró la
acción de suplencia en ciertas condiciones. Acá entonces, inicia un proceso
deductivo que promueve que la acción humana es totalmente consciente y que será
hasta la presunta inconsciencia una acción deliberada.
La acción humana es voluntaria a deseo y los impulsos, supuestos inconscientes, solo
actuarán según la educación e instrucción que la persona haya programado en su “Yo”.
Por consiguiente no hay inconsciencia.
La acción humana se determina y ejerce mediante el voluntariado e involuntariado en sus acciones. El caso psicológico en definición será en la construcción del resultado de Freud y otros genios que delimitaron la consciencia en estado y la inconsciencia junto a la pre consciencia como su tópica de batalla.
Hamilton Isbael Mendoza Martínez.
Febrero 2015

.jpeg)

Comentarios
Publicar un comentario