La curiosa historia de PowerPoint
Escrito
por José María López,
Érase
una vez un programa de ordenador que servía para crear diapositivas para
charlas y presentaciones. ¿Quién lo creó? ¿Cuál es su historia?
Cuesta imaginar un mundo sin PowerPoint. Para empezar, cuesta imaginar que Microsoft
decida un día eliminar su programa de presentaciones del paquete Office.
Algo que también cuesta imaginar es la época
anterior al PowerPoint, cuando no había un ordenador conectado a un proyector
para mostrar diapositivas digitales con vídeos, fotografías o gráficos 3D.
Antes de PowerPoint, si querías hacer una
presentación necesitabas un proyector
de diapositivas, que normalmente venían en forma
de pequeñas fotografías cubiertas por un
marco de plástico para facilitar el cambiar de
diapositiva en una máquina que no siempre te hacía caso.
Otra opción era contar con un proyector de transparencias, que podían ser de tamaño DIN-A4 y que en su
momento álgido llegaron a ser en color. Y si no te gustaban estas “moderneces”,
podías limitarte a mostrar carteles de cartón o garabatear en una pizarra.
Pero PowerPoint lo cambió todo en los años 90. Se
acabó ir a una copistería o centro de reprografía a preparar tus diapositivas o transparencias.
Ahora, desde casa mismo, podías crear un archivo que mostraba a todo el mundo
texto e imagen en páginas digitales. Sólo tenías que conectar un ordenador a un proyector y maravillar a tu audiencia.
Estamos
habituados al uso de PowerPoint, y a sus muchas alternativas. Pero, ¿cómo empezó
todo? ¿Quién creó este programa, imprescindible para cualquier reunión o
charla?
Primero fue para Mac
Todos
tenemos un pasado y Microsoft PowerPoint, con varias décadas a sus espaldas, no
es una excepción.
Sus padres son Robert Gaskins y Dennis Austin, dos empleados de una pequeña startup llamada
Forethought. Al proyecto se les uniría más adelante Thomas Rudkin.
Un año después de fundarse de esta empresa, empezó
el proyecto de crear un programa gráfico acorde a las nuevas tendencias de
entonces, donde las computadoras
personales empezaban a despuntar.
Las
primeras especificaciones de cómo debía ser este programa tenía tan sólo dos
páginas y se titulaba “Presentation Graphics for Overhead Projection”, lo que
ya daba una pista de cuál sería su propósito.
Tras un proceso de tres años, el primer PowerPoint
o PowerPoint 1.0 vio la luz en 1987. Pero sólo para
ordenadores Mac, Macintosh en aquel entonces. Vendió 10.000 licencias.
Como curiosidad, se iba a llamar Presenter, pero no pudo ser por problemas legales. El nombre
ya estaba registrado.
Entonces llegó Microsoft
Una
pequeña startup, creada en 1983, lanza al mercado un software en 1987 que tiene
un gran éxito. Como ocurre hoy en día, cuando una empresa despunta, siempre hay
una gran multinacional que quiere hacerse con ella.
En este caso, fue Microsoft quien se interesó por
PowerPoint. El motivo es que en aquel entonces estaba desarrollando su propio programa de ordenador para realizar presentaciones.
La acogida de PowerPoint tras su lanzamiento fue
tan buena, tanto en la prensa como en el público, que Microsoft no tardó mucho
en comprar Forethought, la startup propietaria de PowerPoint por 14 millones de dólares de entonces.
Curiosamente, durante el proceso de desarrollo de
PowerPoint, a Bill Gates no le atrajo demasiado, a pesar de la recomendación de
Jeff Raikes, quien se estaba encargando de desarrollar el programa de
presentaciones de Microsoft.
Pero
tras la adquisición, Microsoft creó un departamento dedicado, Graphics Business
Unit, dentro de la división de software.
PowerPoint 2.0 no tardó en ver la luz, a mitad de
1988. Ya era propiedad de Microsoft pero seguía siendo una exclusiva para
Macintosh. No fue hasta 1990 que apareció el primer Microsoft PowerPoint para Windows, en concreto para el ya mítico Windows 3.0. Esta
segunda versión ya contaba con soporte
para color.
Y en 1992 se lanzó PowerPoint 3.0, que
permitía emitir vídeo en proyectores y monitores, más parecido a lo que conocemos ahora.
PowerPoint como parte de Office
El éxito de PowerPoint desde el principio y su
propósito para el ámbito
empresarial y profesional hizo que
desde su primera versión de Microsoft, PowerPoint 2.0, ya formase parte de
Microsoft Office, primero en Mac y en adelante también para Windows.
Con todo, también estaba disponible para su adquisición por separado, si bien a partir de PowerPoint 4.0 fue de venta
exclusiva dentro del paquete ofimático de Microsoft, que en aquel
entonces contaba con Word 6.0, Excel 5.0 y
Access 2.0.
La
integración en Office ha sido así hasta nuestros días. Si bien al principio se
limitó a su venta, más adelante la integración incluyó el uso compartido de
plantillas y recursos gráficos, etc.
Después
de PowerPoint 4.0 llegó PowerPoint 95 (cuya versión era la 7.0, saltándose así
dos versiones para coincidir con el resto de componentes de Office).
Su popularidad fue tal que en 1993 llegó a copar el
78% del mercado de software de presentaciones, subiendo al 85% en 1997
con más de 4 millones de copias vendidas al año.
Las siguientes versiones son más conocidas.
PowerPoint 12.0 o 2007, por ejemplo, recibió un gran cambio con la interfaz Ribbon,
que añadía botones gigantes y una nueva barra de elementos en la parte superior
de la ventana principal para así activar
ciertas acciones más rápido. Además,
introducía los nuevos formatos Office XML (PPTX en el caso de PowerPoint).
Presente y futuro
Microsoft PowerPoint sigue actualizándose cada pocos años, tanto en su versión para Windows como en la de
macOS. Y desde hace tiempo podemos usarlo
desde el navegador en su versión web de Office
365.
A PowerPoint le ha surgido competencia, como Apple
Keynote o Presentaciones de Google, eso sin contar con la interminable lista de alternativas online, pero sigue
siendo la herramienta de presentaciones más popular y PowerPoint es sinónimo de presentación.
Es innegable que las presentaciones y charlas actuales le deben mucho a este programa, para bien o
para mal, y que muchas prácticas son heredadas del estilo de PowerPoint.
Veremos
qué nos depara el futuro.
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