¿QUÉ DEMANDAS DEL SERMÓN DEL MONTE CONTRASTAN CON EL CRISTIANISMO ACTUAL?
Por: M.Th. Hámilton I. Mendoza Martínez.
La construcción
del Sermón del Monte, es una de las exposiciones más importantes de todos los
tiempos dado que, Jesús mismo esbozó una serie de normas y enseñanzas que
orientan a la vida cristiana como el todo del creyente, considerandose toda una política del Reino de Dios a la cual debe regirse todo aquel creyente que anhela rendirse en obediencia a Él, cuenta con importantes
divisiones que promueven la gracias divinas para quienes cumplen propósitos específicos,
sean estos gestos misericordes, empatías, acciones pacificadoras, búsqueda de
la justicia, entre otros.
Se define en este sermón bendiciones para quienes entienden su función en la tierra y aplican el verdadero sentido de la ley, así como la verdadera voluntad de Dios que nace desde el amor al eterno y al prójimo; resalta condenas sociales y morales, designa ciertos deberes religiosos que procuran poner en primer lugar en la vida del hombre el Reino de Dios, dejando por lado la rivalidad monetaria y los asuntos personales que puedan ocupar un lugar en la mente y corazón de las personas (preocupaciones).
El sentido profundo a racionalizar es: ¿cuánto contrasta el mensaje dado a miles de personas en tiempos de Jesús, con las acciones diarias en nuestros tiempos?, esta puede ser una respuesta poco deseada y hasta lacerante desde las diversas ópticas personales en diferentes contextos.
Resalta dentro del diario vivir la costumbre de juzgar a las personas, siendo este hábito una de las comunes acciones que divide y conflictúa las relaciones interpersonales en nuestros tiempos, demostrando que la obediencia a Dios como hecho ético, se ha colocado en segundo, tercer o cualquier plano, lejos de la norma establecida por Jesús en ese Sermón.
Se ha permitido justificar la creencia de libre albedrío como una barrera de auto protección cristiana que habilita a escoger sus decisiones basadas en el postulado que hay libertad de pensamiento y opinión, no castigando Dios la "Elección" entre lo bueno y lo malo, ya que se vive en una realidad del pensamiento subjetivo; en las Iglesias esto contrasta entre las selecciones de criterio, abriendo paso a la auto condonación de pecados por conveniencia.
Otro contraste fuerte, fue la preocupación de Jesús en guardar el mensaje con la mayor integridad posible, promoviendo que no fueran alcanzadas al punto de la corrupción las enseñanzas puras y se presentaran al hombre bajo criterios ideológicos o filosóficos ajenos a la idea central de las escrituras, mismas que Cristo cumplió y mostró su importancia para que en ellas se amparara la realidad, fe y disciplina del creyente; la Iglesia se encuentra ahogada entre la advertencia acerca de los falsos profetas y el mensaje divino, hundiendo de a poco a las personas en testimonios, predicciones, predicaciones o mensajes que suavizan o dirigen a conveniencia los pasos de las personas hacia la resolución incorrecta de la ira, codicia, adulterio, divorcio, juramentos, oraciones, actos litúrgicos, aparentes actos misericordiosos y más, perdonando, condonando culpas mediante indulgencias convenientes de los que viven de la mega concentración de personas que sufragan sus necesidades.
Hoy, la Iglesia corre peligro y los escuchas se encuentran frente a dos caminos que en apariencia pueden ser similares o hasta iguales a la vista del hombre, por ello, la importancia de salvaguardar la correcta interpretación de las escrituras y la exposición fiable del mensaje de Jesús a fin de no desvariar o colorear un mensaje que desde siempre llamó al arrepentimiento. En la actualidad el peligro es grande, el cristianismo corre el riesgo de alejarse de Cristo.
Es completamente comprensible la causa por la que tras las bienaventuranzas Jesús resaltó la función del creyente de ser la "Sal y Luz del Mundo", a fin que, todo el que creyere recibiera de los amados y bien enseñados, el mensaje correcto de Salvación para alcanzar la glorificación en Cristo.
Se define en este sermón bendiciones para quienes entienden su función en la tierra y aplican el verdadero sentido de la ley, así como la verdadera voluntad de Dios que nace desde el amor al eterno y al prójimo; resalta condenas sociales y morales, designa ciertos deberes religiosos que procuran poner en primer lugar en la vida del hombre el Reino de Dios, dejando por lado la rivalidad monetaria y los asuntos personales que puedan ocupar un lugar en la mente y corazón de las personas (preocupaciones).
El sentido profundo a racionalizar es: ¿cuánto contrasta el mensaje dado a miles de personas en tiempos de Jesús, con las acciones diarias en nuestros tiempos?, esta puede ser una respuesta poco deseada y hasta lacerante desde las diversas ópticas personales en diferentes contextos.
Resalta dentro del diario vivir la costumbre de juzgar a las personas, siendo este hábito una de las comunes acciones que divide y conflictúa las relaciones interpersonales en nuestros tiempos, demostrando que la obediencia a Dios como hecho ético, se ha colocado en segundo, tercer o cualquier plano, lejos de la norma establecida por Jesús en ese Sermón.
Se ha permitido justificar la creencia de libre albedrío como una barrera de auto protección cristiana que habilita a escoger sus decisiones basadas en el postulado que hay libertad de pensamiento y opinión, no castigando Dios la "Elección" entre lo bueno y lo malo, ya que se vive en una realidad del pensamiento subjetivo; en las Iglesias esto contrasta entre las selecciones de criterio, abriendo paso a la auto condonación de pecados por conveniencia.
Otro contraste fuerte, fue la preocupación de Jesús en guardar el mensaje con la mayor integridad posible, promoviendo que no fueran alcanzadas al punto de la corrupción las enseñanzas puras y se presentaran al hombre bajo criterios ideológicos o filosóficos ajenos a la idea central de las escrituras, mismas que Cristo cumplió y mostró su importancia para que en ellas se amparara la realidad, fe y disciplina del creyente; la Iglesia se encuentra ahogada entre la advertencia acerca de los falsos profetas y el mensaje divino, hundiendo de a poco a las personas en testimonios, predicciones, predicaciones o mensajes que suavizan o dirigen a conveniencia los pasos de las personas hacia la resolución incorrecta de la ira, codicia, adulterio, divorcio, juramentos, oraciones, actos litúrgicos, aparentes actos misericordiosos y más, perdonando, condonando culpas mediante indulgencias convenientes de los que viven de la mega concentración de personas que sufragan sus necesidades.
Hoy, la Iglesia corre peligro y los escuchas se encuentran frente a dos caminos que en apariencia pueden ser similares o hasta iguales a la vista del hombre, por ello, la importancia de salvaguardar la correcta interpretación de las escrituras y la exposición fiable del mensaje de Jesús a fin de no desvariar o colorear un mensaje que desde siempre llamó al arrepentimiento. En la actualidad el peligro es grande, el cristianismo corre el riesgo de alejarse de Cristo.
Es completamente comprensible la causa por la que tras las bienaventuranzas Jesús resaltó la función del creyente de ser la "Sal y Luz del Mundo", a fin que, todo el que creyere recibiera de los amados y bien enseñados, el mensaje correcto de Salvación para alcanzar la glorificación en Cristo.


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